HISTORICO
Volver a la Portada

 ENTREVISTAS
J. Antonio Navarro Arteaga
Manuel Román Silva
Santiago del Campo
Hnos Ortega Alonso
Enrique Barrero Rodríguez
Orfebrería Triana

 EL PERSONAJE
Juan Carrero Rodríguez
José Julio Vera Cuder
Jaime Bretón Vencer
Mª de Los Ángeles Yruela
"Angelita"
Juan Palacios Ávila

 ESPECIALES
Once años después
XXVI Pregón de la Esperanza
Y la Esperanza fue asunta a los Cielos de Triana
Efemérides en la Hdad. de la Estrella
Monserrat regresó a su capilla
Llegan las vísperas gozosas
La Pasión de Cristo, de Manolo, de Isabel...
Vía-Crucis de las hermandades
Pregón Semana Santa 2001
Ampliación de la Carrera Oficial vista por un arquitecto

 REPORTAJE
IV centenario de la Hdad de Los Panaderos
Los orígenes de la Centuria Macarena
Los orígenes de la Saeta
Exposición de Enseres de Hdes. de Gloria
Navidad solidaria de las Hdes sevillanas
Exposición de enseres de Hdes. de Gloria
Las Cigarreras ante un nuevo traslado
Exposición de cristos Mexicanos en Córboba
Triana fue verdadera madrugá en Febrero

 LITERATURA
A manera de presentación
Florencio Quintero Martín, Poeta del Arenal
   
Parte I
   
Parte II
Luis Cernuda
Rafael Montesinos

 EL PABILO
Ama...
Luz del Alma
Entre espinas y nardos
Como sal y arena
Más allá del arcoiris
Como agua de mayo
El mejor regalo...
Un faro en la oscuridad
Un corazón agradecido
La conquista del sol

 IR A...
Mundocofrade.com
El sitio de las compras

El informativo digital de Mundo Cofrade
LITERATURA COFRADE
|Rafael Roblas Caride|
FLORENCIO QUINTERO MARTÍN, POETA DEL ARENAL
Parte I


DOS LIRIOS
La Piedad y Caridad,
Señoras del Baratillo
La Piedad es toda pena
por el dolor de su Hijo.
La Caridad es dulzura,
y tiene un llanto tranquilo.
La Piedad lleva en el pecho
una daga de dos filos.
Caridad, en las mejillas
cinco gotas de rocío.
La Piedad lleva en las sienes
porrazos de cien martillos.
La Caridad, en sus manos,
la granazón de los trigos.
La Piedad tiene los ojos
morados por el martirio.
Caridad lleva en sus dedos
la blancura de los lirios.
La Piedad lleva en la falda
la sangre del sacrificio.
Caridad lleva la Gloria
en un pañuelo de lino.
La Piedad tiene una pena
de huracanes de martirio.
Caridad es como brisa
de azahares florecidos.
La Piedad lleva los dedos
atravesados de espino.
Caridad lleva en la cara
la gracia de los jacintos.
La Piedad es catarata.
Caridad lago tranquilo.
La Piedad es toda pena
con un Calvario de cirios;
con Calle de la Amargura;
con el corazón partido;
con espina de los cardos;
con lanzazo de Longinos;
con esponja con vinagre;
risotadas de judíos;
con traición en una noche
bajo una sombra de olivos;
con Cruz del más tosco leño
sobre los hombros del Hijo...
La Piedad tiene una pena
como nadie la ha tenido.
Caridad, Resurrección,
agüita de arroyo limpio,
plumita de Serafines,
pétalo de blanco lirio,
nieve de las altas cumbres,
rosal de abril florecido,
llanito de primavera,
día de mayo claro y limpio,
brisa del amanecer,
transparente agua de río...

Piedad es todo dolor.
Caridad el Cielo mismo.

Una azahar, la otra espina;
una llanto, otra rocío;
una dolor, la otra Gloria;
una sangre, la otra lino;
una huracán, la otra brisa;
una cardo, otra jacinto...
Pero son lirios las dos
con los pétalos caídos,
una es un lirio morado,
la otra es un blanco lirio,
y las dos van siempre juntas
bendiciendo al Baratillo.

Como ha podido apreciarse es esta una composición típicamente englobable dentro de lo más conocido de la producción del poeta baratillero. En un romance (la fórmula quizás más brillantemente explotada por Quintero), aprovecha para exaltar los puertos más firmes de su religiosidad popular: las Vírgenes de la Piedad y de la Caridad, Titulares de la Hermandad del Baratillo. Pero aparte de otros sentimentalismos, pueden ser anotados en el haber de su creador los aciertos: la gran expresividad emotiva contenida en estos versos, inherente a su naturaleza declamatoria, y la plasticidad de la imaginería utilizada. Estos dos rasgos comentados, amén del indudable nivel poético fácilmente perceptible en este y otros ejemplos, hacen que la poesía de Florencio Quintero se distinga de las muestras de otros muchos poetas -más bien simples versificadores-, que durante muchos años se han venido amparando bajo la fácil sombra de la temática semanasantera.

(Continuará...)

 PARTICIPA

Buzón de Sugerencias
Haz clic aquí para hacernos llegar tus sugerencias para poder mejorar entre todos
El Cofrade Digital



© El Cofrade Digital es una Edición de Mundo Cofrade
Todos los Derechos Reservados