Sevilla se prepara ya para vivir otra cuaresma, una larga cuaresma que desembocará en la Semana Santa. Todos los cofrades estamos esperando a que llegue el día en que sale su Hermandad, para cumplir con ella su estación de penitencia. Pero para un hombre, esta cuaresma será más larga, y para él, su desembocadura se producirá el Domingo de Pasión. Sí, nos referimos a un cofrade "Candelario", Carlos Herrera Crusset, quien el 1 de abril subirá al escenario del Maestranza; y con él estuvimos conversando en la noche del 1 de febrero en su casa, el mismo día que recibió la visita de las autoridades.
Pregunta: Carlos ¿qué fue lo que sintió cuando Manuel Román, el Presidente del Consejo, le propuso ser Pregonero el pasado 4 de noviembre?, ¿se lo esperaba o no?
Respuesta: Sentí una mezcla de nervios, placer, sensación de compromiso, … la sensación de saber lo que es el compromiso ante una ciudad exigente y que se merece lo mejor, y sobre todo mucha satisfacción.
P: ¿Dónde y cuando le localizó el Consejo para proponérselo?
R: Me localizaron en la casa del desaparecido Doctor Muñoz Cariñanos, pues había ido a ver a Carmen, que era su mujer. Fue para mí un momento tremendamente emotivo, y Carmen me dijo "Eso te lo ha enviado Antonio desde el Cielo".
P: ¿Qué ha sido para usted, Carlos, haber sido designado Pregonero de la Semana Santa de Sevilla, una tierra que para usted es adoptiva?
R: Para mí ha sido como si me estuvieran bautizando en la Capilla de la Virgen de los Reyes, exactamente lo mismo, es decir, ser Pregonero de Sevilla sin haber sido sevillano de nacimiento, aunque yo nací realmente el año pasado el día 27 de marzo. Es como si en este momento, Sevilla te estuviera bautizando otra vez, como si hubieras regresado en el tiempo y me estuvieran echando el agua.
P: Y como usted es "candelario", su Hermandad de la Candelaria ocupará un lugar especial y destacado en el Pregón?
R: Hombre, gira en torno a la Candelaria el Pregón, pues la Candelaria es el centro sobre el que gira todo lo demás, y sin intentar olvidar todo lo que es la Semana Santa de Sevilla, y efectivamente la Candelaria digamos que es la cabecera del reparto.
P: Sus otras dos Hermandades son el Silencio y la Esperanza de Triana. ¿Las ha tenido también muy presentes a la hora de escribir?
R: No las he olvidado, y en el Pregón estarán muy presentes las dos, el Silencio y la Esperanza de Triana, de la cual me hice hermano, con mi mujer, durante el pasado Besamano.
P: ¿Y como es su Pregón, el Pregón que va a decirle a los sevillanos?
R: Puedo decirte que es meramente sevillano, es decir, es un pregón muy sevillano, hecho con todo cariño a la gente de Sevilla. Quiero tener de todo un poco, lo que pasa que no puedo tener todo lo que han tenido todos los demás, porque los demás son maestros en cada una de disciplinas.
P: Supongo que habrá más prosa que poesía en su Pregón, ¿verdad?
R: Evidentemente habrá más prosa que poesía, pues con la poesía hay que tener mucho cuidado, porque los que no somos poetas podemos hacer un tipo de poesía corrida. Para nosotros es mucha más sincera que hacer una prosa consonante, pues lo que no somos poetas no debemos de hacer poesía, ya que eso debe de hacerlo maestros poetas, como Caro Romero.
P: Entonces, Carlos, ¿está escribiendo su Pregón en la cercanía?
R: Sí, sí, pero el Pregón ya está escrito, ya está terminado, y ha sido escrito entre aviones, puestas de sol de la Florida, atardeceres de otoño en Nueva York, y sobre todo mucho en Sevilla, en los momentos cumbres de Sevilla.
P: Por lo tanto, como algunas partes están escritas desde fuera de la ciudad, ¿será quizás un Pregón nostálgico?
R: Que no le quepa a nadie la menor duda. Es una apreciación muy brillante la que usted hace, Juan Manuel, porque efectivamente tiene toque nostálgico, y ante la nostalgia es un murciélago impertinente que sobrevuela nuestras ansias, y sobre mí a sobrevolado mucho.
P: Y la gente, como ya sabrá, dice que el Pregonero "tira mucho para Triana o para la Macarena". En relación con su Pregón, ¿qué es lo que dice usted?
R: Bueno, yo ante todo soy "candelario", y ahí me quedo. Pero hablando de la Macarena y de la Esperanza de Triana, amo desmesuradamente a la Macarena y tengo una vieja historia de amor con la Esperanza de Triana.
P: ¿Y en el Pregón va a nombrar a todas las Hermandades, incluyendo las que no van a la Catedral, o sólo nombrará a las más cercanas para usted?
R: Ante todo, decir que un Pregonero no puede estar sujeto o esclavo para contentar a todos nombrando a su Hermandad, por lo tanto, hay que contentar a Sevilla en general, y vehiculizar ese contento a través de los canales que uno quiere. Uno no puede pasear por todas las calles en un día, por lo tanto es difícil nombrarlas a todas. Uno pasea por sus calles, pero eso no significa que no ame a las demás Hermandades, pues todas se podrán sentir reflejadas en el Pregón.
P: Usted ha sido invitado ya a distintos actos, y como está entre Miami y Sevilla, ¿cómo consigue cumplir todos los compromisos que tiene el Pregonero?
R: Como puedo, pues voy a Miami, hago en tres días el trabajo de ocho, vuelvo otra vez para acá, y ahora, dentro de pocos días, me vendré por fin definitivamente.
P: Carlos, como bien sabe, Joaquín Caro dejó el año pasado el listón muy alto, y esto no es que sea una competición para ver quien pronuncia un Pregón mejor, pero de todas formas ¿cómo ve usted la cosa?
R: Yo creo que intentar hacer poesía después de Joaquín Caro es un suicidio, pero en cuanto a la pieza literaria en sí tengo mucha confianza. Mi especialidad no es hacer poesía, mi especialidad es hacer prosa, e intentar darle dosis de poesía a esa prosa, en las máximas proporciones posibles. Eso es lo que he intentado hacer.
P: Y bueno, a lo largo de la historia ha habido muchos pregones, ¿cuáles le han emocionado más?
R: Bueno, pues de esta década, para no remontarnos a décadas pasadas, los pregones han sido todos muy distintos, unos han tenido un aire místico, como el de Juan Foronda o el de García Caviedes; ha habido ensayos majestuosos, como el de Carlos Colón, el cual fue una lección, una auténtica lección; ha habido pregones cofrades, como el de Juan Carlos Heras; ha habido pregones civiles y religiosos a la par, como el de Eduardo del Rey; y luego ha habido lecciones poéticas, como la de Joaquín Caro; o lecciones periodísticas, relatos, como el de José María Javierre. La convinación a lo largo de la década ha sido muy completa. Yo no soy teólogo, no soy ensayista, no soy poeta, pero soy agitador, quiero decir que creo conocer los resortes aquellos mediante los cuales yo puedo hacer llegar la emoción a determinado número de público, y en ello voy a volcar mi interés.
P: ¿Qué cree que sentirá el próximo 1 de abril cuando suba al escenario del Maestranza?
R: Sentiré muchos nervios, y la sensación que estoy ante toda la ciudad, la que me escucha y la que me ve, y que no puedo defraudarles. Pienso exigirme mucho ese día.
P: ¿Y cree que recordará los otros pregones que ya ha pronunciado, que son los del Costalero, la Hiniesta y el Cofrade?
R: Sí, los recordaré, porque buena parte de este Pregón está basada en algunas de las experiencias que me dejó haber dicho los otros tres pregones. Creo que este Pregón es un compendio de los tres anteriores.
Finalizaron las preguntas, llamaron a la puerta de la casa, y comenzaron a entrar los miembros del Consejo General y el Alcalde. Aún se esperaba que llegase el Arzobispo. Los medios de comunicación estuvimos allí un rato, y después nos marchamos. Pero antes de terminar este reportaje, queremos darle las gracias a Carlos Herrera por atendernos un día en el que estaba bastante ocupado con las visitas de las autoridades. Muchas gracias Carlos Herrera, y que Dios, María Santísima y Sevilla le iluminen el día que pronuncie el Pregón de la Semana Santa.
Juan Manuel Labrador Jiménez
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